La meva llista de blocs

El primer disco que me compré



En mayo de 1974 estaba acabando el quinto cuso de bachillerato. Ya hacía un par de años que le venía pidiendo a mi padre que me comprara un tocadiscos, sin resultados positivos, pero aquel año le convencí. Si las aprobaba todas, tendría tocadiscos. Hubo suerte y aprobé el último examen de griego, que se me venía resistiendo en los últimos meses. Las otras asignaturas me fueron asimismo propicias, con lo que a finales de mayo tuve la certeza de pasar de curso con todas aprobadas. Así se lo comuniqué a mi padre y fiel a su promesa, una tarde cuando vino de pescar, fuimos a un comercio del Grao de Castellón y adquirimos un “Vanguard” de un solo altavoz. Aquello era una pasada, algo casi mágico para mí. Ni más ni menos que la posibilidad de escuchar mi música preferida solo con acercarme a la tienda de discos y comprar el single deseado, o aquel LP de mi artista preferido. Se abría ante mí un maravilloso mundo musical por el que hoy, aún transito.

Por aquel entonces, debo decir para los que no vivieron aquellos años, no teníamos ni la más remota idea de lo que era un CD, ni un MP3, ni eso de las descargas por internet… Por otra parte hay que advertir que entonces existía la posibilidad de comprarse un single (de vinilo, claro) que no era otra cosa que un disco que contenía dos canciones. La cara A era la canción principal, y luego había otra de relleno que era la cara B. Y además también estaba el Long Play (LP), también con dos caras, que algunos llamaban “álbum” y que era lo mismo que un CD, pero en vinilo.
Pues bien, una vez comprado el tocadiscos, había que comprar discos, claro. Los singles andaban por las 100 pesetas, y los LPs por las 350. El primer disco que me compré fue un single: “Someday Somewere” de Demis Roussos, que en su cara B contenía la canción “Lost in a dream”. Tanto una como la otra canción las oía una y otra vez. Al cabo de una semana conseguí dinero para hacerme con el primer LP. Fue un disco de éxitos de versiones “cover”, es decir canciones que no estaban cantadas por los cantantes originales, que se titulaba “Los 12 más”. Allí había versiones de “Algo más” de Camilo Sesto, “Angie” de los “Rolling Stones”, “La distancia” de Roberto Carlos, “Il mio canto líbero” de Lucio Battisti, “Canta y sé feliz” de Peret, “La estrella de David” de Juan Bau… y después, ya en pleno verano, me compré los singles de “Ayudadme” de Camilo Sesto, cuya cara B “Yo también te quiero” me


encantaba, “Te quise, te quiero y te querré” de Manolo Galván”, “Angelina” de Tony Ronald”, “Esa niña que me mira” de Los Puntos” y “It’s only rock’n roll, but i like” de los Rolling Stones… y ya en el otoño de ese mismo año me compré el primero de los LPs de mi grupo favorito: The Beatles, que no fue otro que “Roubber Soul”.
…Y vosotros y vosotras, ¿os acordáis de cuál fue vuestro primer disco, o CD que os comprasteis…?

Microrrelato de verano



Quizás fueron los ojos de ella, que eran verdes como el azul marino de aquella mediterránea playa. Tal vez fue por la feraz mirada de ella, que buscaba los ojos de él con avidez. Pero lo cierto es que en medio de la gente se besaron con pasión. Una y otra vez. Introduciendo, entrelazando sus lenguas… abrazándose con frenesí… él sentía cálida y mullida la textura de los desnudos senos de ella contra su pecho. Ella adivinó una feliz erección en su amante. Entonces, un velero, silencioso y sus blancas velas ondeantes al viento, pasó frente a ellos…

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