


Cerca de los dioses. Así me sentía yo. A la vista de las imágenes sobran las palabras ¿no?. Mirad a Marta junto al mismísimo Parternon. La luz parece diluirse entre sus columnas¡què bonito...!. Al lado estoy yo, medio aturdido, en la acrópolis, haciendo sombra cerquita del Erecteion. ¡Las cariátides me miran en silencio! ¿Que qué se siente cuando uno está en la legendaria "puerta de los leones"? no lo sé. Micenas, Micenas... ahora comprendo muchas cosas de tu historia... Marta está asombrada o afanosa de abarcar el ónfalo (el ombligo) del mundo. Sí, el centro del mundo. Tal vez sea verdad que aquello, junto al Oráculo de Delfos sea precisamente eso. El eje del mundo. ¿Por qué no?. Allí respiré la primavera y sólo respìré cultura... sí, no se equivocaron. Es el centro del mundo. Hay que ir allí por lo menos una decena de veces en la vida. Miradme satisfecho en la gradería del teatro de Epidauro. Aquello parece cosa de dioses. Yo oía lo que hablaban aquellas hormiguitas en forma de personas de la orchestra, no les entendía porque hablanban en inglés, vamos a ser del todo sinceros, pero les oía, a fe que les oia. Después dimos una vuelta por la Hélade. Miradme en una de las calles principales de Éfeso, aún conserva el antaño porte señorial que tuvo aquella empedrada vía. Y ya para finalizar fuimos a la isla Rodas, y visitamos la acrópils de Lindos. Estas columnas son de allí. El mar al fondo. Siempre el mar. Busqué con ahínco el coloso... y no estaba...




2 comentarios:
Ahora sí que has despertado mi envidia. ¡Qué viaje tan maravilloso! ¿Podrás mostrar más imágenes? Me encantaría verlas.
Por algo es nuestra cuna...Supongo que debe ser como regresar a la luz primera, la luz mediterránea, acogedora y madre... en el regazo de las piedras... ¡Qué ganas tengo de ir!
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