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El 25 de abril de 1707.

El Castlillo
de Almansa





ANTECEDENTES


CARLOS II "El Hechizado"

Hijo del rey de España Felipe IV y su esposa Mariana de Austria, nació el 6 de noviembre de 1661.

En las fotografías se ve a Caqrlos II a los 6 años de edad, y a los 25 años.
Sucedió a su padre a la edad de 4 años, quedando su madre al frente del gobierno de la nación durante su minoría de edad.
Carlos II, desde su nacimiento se mostró como un niño débil y enfermizo, hasta el punto que hubo que destetarle en el momento de proceder a su coronación, ya con cuatro años.
Paralela a su debilidad física era su escasa capacidad mental ( a los nueve años aún no había conseguido aprender a leer y escribir), pero todo ello no significa ni mucho menos que fuera anormal.
Se casó a los 18 años con María Luisa de Orleans, la cual falleció en el año 1689 (tras diez años de matrimonio) sin tener hijos.
Al poco tiempo se concertó una nueva boda, esta vez con una mujer que pertenecía a una familia de probada fertilidad: Mariana de Neoburgo.
Tampoco esta vez tuvo descendencia el rey, pese a que se sabía que no era impotente.
Rumores sobre la esterilidad del rey: un posible hechizo
Este rumor movió a fray Froilán Díaz, confesor del rey, a organizar una fantástica representación diabólica y unos espectaculares exorcismos.
Hoy en día, atribuir semejante circunstancia (la falta de descendencia real) a un embrujamiento movería más a la risa que a otra cosa, pero aquella época era especialmente propicia para creer en hechizos. Cuando no se encontraban explicaciones a la infecundidad de un matrimonio, o a la llegada de una enfermedad, se acudía al mundo de lo sobrenatural. Alguna bruja habría realizado un hechizo o el propio diablo habría tomado posesión de la persona afectada.
Era época de amuletos, conjuros y apariciones. Había montañas que mugían, como la de la Alcarria; lagos que ocultaban peces que exhalaban vapores y luego se convertían en formidables tormentas. Los que nacían en Viernes Santo no sólo curaban la peste con el aliento, sino que poseían la facultad de ver a los que habían muerto en el mismo estado en que quedaron en el momento de morir.
No fue difícil convencer al propio rey de que estaba hechizado.
A partir de la muerte de su primera esposa, su salud (tenía entonces 28 años) comenzó a empeorar. El embajador de Inglaterra escribió:
"Padecía con frecuencia unos temblores que los médicos llaman convulsivos, los cuales comprendíendole todo el cuerpo, le dejaban sumamente fatigado. A esto hay que unirle que a ratos sentía un interior desfallecimiento como si se fuera a desmayar".
Fray Froián, confesor del rey, empezó entonces a sospechar en algún tipo de hechizo sobre el rey. Se sabía que por aquellos años había un grupo de monjas en Cangas de Onís que decían estar endemoniadas, y que por su boca hablaba el mismísimo diablo. El confesor no lo pensó dos veces, sería buena cosa preguntarle al diablo sobre el hechizo del rey y su manera de curarlo. El obispo de Oviedo se negó a semejantes manejos. El rey, estaba enfermo, no hechizado, dijo el obispo, y que lo curaran, si tenía cura médicos y no sacerdotes.
Pero Froilán era terco como una mula. Llevó sus andanzas a espaldas del obispo y dio orden al sacerdote fray Antonio de Cangas de Onís que estaba ala custodia de las monjas, que se prendiera sobre el pecho un papel con los nombres de Carlos y Mariana y preguntase al diablo si alguna de aquellas personas estaba posesa. Fray Antonio estaba entusiasmado y convencido de que aquella era la gran misión que Dios le tenía destinada, ni corto ni perezoso, puso la mano de una de las pretendidas posesas sobre el altar y conjuró al diablo a responder:
La posesa, con una voz ultratúmbica, respondió:
"El hechizado es el rey Carlos. El hechizo le vino a los catorce años, y le vino con una bebida, que al tomarla destruyó en él la materia de la generación y la capacidad de administrar el reino."
El remedio que propuso el sacerdote para acabar con el maleficio fue que el rey tomase en ayunas un vaso de aceite bendito.
Como la cosa no parecía mejorar, se le exigió al diablo nuevas consultas. Esta vez el diablo aseguró que el hechizo había tenido lugar el día 3 de abril de 1675, con una taza de chocolate, y fue llevada a cabo por una mujer que quería gobernar a su antojo:
"Precediendo juramento del demonio por el Santísimo Sacramento, le pregunté en qué había dado el hechizo al rey. Respondió: en chocolate a 3 de abril de 1765. Preguntéle de qué se había confeccionado. Respondió: de lhasta que a finales del mes de noviembre el diablo se negó a hacer más declaraciones, asegurando que Carlos estaba sano y que cambiaran su médico, que le mudaran los colchones y la ropa de la cama y le sacaran de Madrid.
Seguían las historias sobre el embrujo al que había sido sometido el rey, y así, se tuvo noticia de que un muchacho endemoniado fue sometido a exorcismo en la iglesia de Santa Sofia y detalló que:
"El autor del hechizo del rey había sido una mujer llamada Isabel, habitante de la calle Silvia, y que los instrumentos del maleficio estaban en cierta habitación de palacio y en el umbral de la puerta de la casa donde vivió dicha Isabel".
La Inquisición registró el lugar y encontró unos muñecos informes que parecían sospechosos, por lo que fueron quemados en lugar sagrado, según ceremonias del misal romano."
En una ocasión entró en palacio una loca y llegó hasta donde estaba el rey, donde Carlos II la contuvo mostrándole un pedazo de la cruz de Cristo. Aquella mujer, que creían endemoniada, fue exorcizada, así como a otras amigas suyas.
Siguieron durante un tiempo las intrigas que señalaban a un posible hechizo del rey hasta que el inquisidor general murió inesperadamente a consecuencia de una sangría. No faltó quien hablara de envenenamiento. Entonces la reina consiguió que fuese designado para el cargo el hombre de su confianza, el obispo de Segovia, don Baltasar de Mendoza. Mano de santo. Aquel día se acabaron los conjuros por parte de los clérigos españoles, pues aseguró que todos los males del rey no eran obra del demonio sino de enfermedad. Pero aún había gente que pensaba que la esterilidad del monarca y todas sus debilidades se debían a maleficios satánicos y no a enfermedad alguna y en más de una ocasión se le sometió al rey a ciertas prácticas semiexorcizantes que no conseguían otra cosa que torturarle.
Pero la verdad de todo esto fue que el monarca, que no estaba endemoniado, ni hechizado, fue víctima de aquellos que le pretendían embrujado, y a su débil salud física añadió una nueva debilidad mental, pues por la noche cuando se despertaba y vagaba por los oscuros pasillos de palacio, el infeliz monarca ya sólo veía demonios y horribles figuras que, como espantosas gárgolas, le aterrorizaban.
Su último confesor no sabía como consolarle de sus temores al infierno ni convencerle de un Dios bueno.
El rey, muere por fin enfermo, a los 39 años de edad sin dejar sucesor, aunque en su testamento figurase como sucesor Felipe de Anjou.


La guerra de Sucesión Española (1702-1713)

En Europa la situación española se vivió como un tema de interés, no ya español, sino europeo porque las grandes potencias (España aún era una gran potencia entonces, recordemos que tenía todas las posesiones americanas intactas) no querían que España estuviera regida por un rey que no sirviera a sus intereses. Así Francia por un lado, y el Imperio Alemán por otro, se disputan el trono, por las influencias del futuro monarca. En otras palabras querían un monarca que fuera afín o amigo a su país.
Pretendientes al trono:
Felipe de Anjou- nieto del rey francés Luís XIV. Luís XIV y el rey Carlos II son cuñados (Luís XIV está casado con MªTeresa, hermana del rey) Sus partidarios son: FRANCIA, BAVIERA, REINO DE NÁPOLES, REINO DE SICILIA, REINO DE CERDEÑA Y ESPAÑA (MENOS CATALUÑA, ARAGÓN, VALENCIA Y BALEARES)
Archiduque Carlos de Austria- hijo del emperador de Austria Leopoldo I. Leopoldo I era hermano de la madre de Carlos II (María de Austria), es pues tío del rey Carlos II. Sus partidarios son: IRLANDA, GRAN BRETAÑA, IMPERIO ALEMAN, HOLANDA, SABOYA, AUSTRIA, HUNGRÍA, PORTUGAL, CATALUÑA, VALENCIA, ARAGÓN Y BALEARES.
Desenlace de la guerra
En Valencia había gente que era partidaria de Felipe de Anjou (eran los ricos) a estos se les llamó "botiflers", nombre que viene de la palabra francesa beautie fleur (bella flor) refiriéndose a la flor de lis, insignia de la casa de borbón. La gran mayoría de los valencianos (que era la gente del pueblo, los pobres) eran partidarios del archiduque Carlos. A estos se les llama "maulets", que deriva de la palabra maula, que viene a significar, algo inservible o muy pobre.
El 25 de abril de 1707, las tropas de Felipe de Anjou vencen en Almansa a valencianos, catalanes, aragoneses, portugueses e ingleses, y Xàtiva (ciudad de resistencia de los "maulets") es incendiada, y como castigo se le cambia el nombre por el de San Felipe. Los valencianos por haber sido enemigos del vencedor Felipe de Anjou (futuro Felipe V, rey de España) son privados de los fueros por un decreto llamado Decreto de Nueva Planta.
La guerra seguirá en la península hasta 1713 en que por fin Felipe de Anjou vence, y se firma la Paz de Utrech, por la cual España tuvo que darle Gibraltar y Menorca a Inglaterra. Menorca fue devuelta a España años después, pero Gibraltar aún sigue siendo inglés.

Alguns emperadors romans

Introducció
La Història de Roma es divideix en tres grans etapes: la Monarquia (753-509 a.C), la República (509-14 a.C) i l'Imperi (27 a.C-476 d.C).
L'època imperial és doncs, una llarga etapa que abraça cinc segles. La característica essencial de l'Imperi és que al capdavant de tot n'hi ha la figura de l'emperador que és en realitat qui mana a Roma. El Senat ara passa a ser només un òrgan consultiu. L'emperador té les següents atribucions: Cònsol: autoritat suprema, dirigia l'exèrcit. Pontífex Màxim: Governava els afers religiosos. Censor: Censava els ciutadans i vetlava per la moral. Tribú: Tenia els poders del tribú de la plebs. A més de tot això, també l'emperador era qui convocava el Senat, qui legislava, qui nomenava magistrats, i qui reunia els comicis.
Finalment una altra cosa molt significativa va ser que de fet, tot i que no consta que el títol d'emperador fóra hereditari, la majoria dels emperadors es van succeir de pares a fills, i si no de pares a fills, a membres de la família. Tot plegat va fer que el nou règim es perpeturara segons el caprici de cada emperador i al marge dels consells que li puguera donar el Senat. Però pareix ser que allò de la màfia ja en aquells anys funcionava força, segons veurem, i cada vegada que es moria un emperador, les conspiracions anaven que volaven
Com ja ha quedat dit, l'època imperial va durar cinc-cent anys, i cinc segles donen per a molt. Només voldria dir quatre coses d'alguns emperadors que per una o altra causa en van ser famosos, i ací van.
Augusto (27 a.C. -14 d.C)
A l'emperador Augusto li deien en realitat Cayo Octavio, i era nebot-nét de Juli César, i a més fill adoptiu d'ell. Amb 19 anys va formar el "Segon Triunvirat" amb Marco Antonio i Lèpido. Després de moltes lluites i embolics que no vénen al cas, Octavio es va fer ell sol amb el poder, i el dia 23 de gener de l'any 27 a. C. va ser anomenat davant del Senat Augusto César. I aleshores es dóna per acabada la República i comença l'Imperi.
Així, el primer emperador de Roma va ser Augusto. Augusto va ser un emperador de llarga durada, doncs, va viure fins als setanta-sis anys, i en va ser una època d'esplendor romana, és aquell període d'uns trenta anys, fins a l'any 1 de la nostra era, en què en Roma n'hi havia una relativa pau (la pax romana).
Durant el regnat d'August és de ressaltar que va haver-hi un esdeveniment importantíssim: va nàixer Jesús de Nazaret.
Augusto tenia una única filla, Júlia, i la va casar amb Marcelo, el qual va morir al cap de dos anys sense tindre cap fill. Després la tornà a casar amb Agripa, però també va morir nou anys després sense donar-li fills. Augusto volia tindre un successor de la seua sang, però no va poder, doncs les dones no podien ser emperadores. A tot això, Lívia, la seua segona dona, quan es va casar amb Augusto, ja tenia un fill que li deien Tiberi. Lívia volia que Tiberio fóra el següent emperador de Roma, però a Augusto (per allò de que no tenia la seua sang, com ja s'ha dit abans) no li feia molta gràcia, però Lívia s'ho va muntar molt bé (diuen que fins i tot va fer assassinar a aquells pretendents al trono imperial que li feien nosa i entorpien el camía al seu fill) i va aconseguir que Augusto el designara com a successor. En temps de Tiberi va tindre lloc la mort i passió de Jesucrist. Va morir en l'any 37, sembla que asfixiat amb un coixí, a l'edat de 78 anys. El va succeir Calígula.
Calígula (37-41)
Calígula ha passat a la història com un degenerat que no va fer més que maleses els quatre anys que va durar el seu regnat. Segons es conta, tenia freqüents dolors de cap i atacs nerviosos que de vegades li feien perdre el sentit. En un d'aquests episodis, en desperetar-se es va creure que havia patit una metamorfosi. S'havia convertit en un deu. Per tant, el tractament que havia de rebre era el d'un deu. S'havia casat amb la seua germana, i la va deixar embraçada. En enterar-se Calígula de què anava a tindre un fill, es va posar a pensar en aquella història mitològica de Saturno que es menjava els seus fill per por de què cap d'ells li puguera disputar el seu tro, i ell no va voler ser menys que Saturno. Així és que amb un ganivet li va obrir la panxa a la seua germana i va intentar menjar-se el fetus.
Una altra que en va fer va ser anomenar el seu cavall cònsol, i per tant li va fer construir un xicotet palau per a ell.
La gent, els que formaven la seua cort i la guàrdia pretoriana (la guàrdia personal de l'emperador), es van cansar i el van matar.
Més informació en la pàgina "Roma antigua"

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