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Carta de amor



Nunca pensó que llegaría a hacerlo. Pero un día, sin previo aviso y sin consultar con nadie, se sentó en su despacho, se puso delante del ordenador, y empezó a escribir una carta de amor. Una carta de amor falsa. Una carta de amor para una amada falsa. Aprovechando que el bufete que compartía con dos abogados más estaba a estas horas vacío, apartó los expedientes que tenía pendientes y se plantó frente a frente con el teclado del ordenador.
Primero tenía que inventarse el nombre de su amada. Le pareció serio y prudente el nombre de Alejandra. Se la imaginó rubia, con melena a lo chico y un discreto, pero eficaz flequillo. Delgada, de estatura mediana y sonrisa abierta. La quiso joven. No podía ocultar que su debilidad, a sus sesenta años, eran las chicas jóvenes. Le volvían loco las treinteañeras. Había una secretaria en su bufete que tenía esa edad. Y era guapa. Y a él le gustaba. Pero nunca la deseó. Le parecía demasiado real. El quería algo más platónico. Algo en que soñar. Y así fue que empezó a escribir la carta de amor.
Cuando la terminó, la releyó un par de veces y le gustó. Le gustó sobremanera aquello de llamarla “pedacito de cielo” y “quimera de mis sueños”. Eso había estado bien y acertado. Incluso le satisfizo la metáfora de que sus dientes eran perlas. Y la comparación de cascadas salvajes refiriéndose a sus cabellos. Y la hipérbole que decía que sus pechos eran montañas de profundo valle. Todo le gustaba. Estaba satisfecho de sí mismo y de sus intenciones.
Imprimió la carta y la volvió a leer. Y le volvió a gustar. La dobló cuidadosamente y la puso dentro de un sobre. Ya casi no se usa eso de enviar una misiva con sobre y sello. Pero a él le seguía ilusionando eso de colocar un timbre en el sobre y lanzarlo con toda la ilusión del mundo por entre la rendija de un buzón. Y así hizo.
Lo malo, pensó, días más tarde, es que no había puesto la dirección de la carta… Amor falso, amor sin dirección (se lamentó).

32 comentaris:

TORO SALVAJE ha dit...

La puede dejar en cualquier buzón de cualquier edificio.

Alguien suspirará durante un tiempo.

Saludos.

Lore ha dit...

No se quien tiene más imaginación, si el susodicho abogado, o nuestro amigo Miguel.
Un sueño de amor, perdido. Muy bueno Miguel.

Besos.

Perséfone ha dit...

Tal vez el no tener dirección alguna impregnara de mayor belleza esas palabras que en realidad fueron lanzadas al viento.

Precioso relato.

Un abrazo.

DoctorMente ha dit...

Así como lo describes el amor. Yo no he conocido ese amor imposible que es el verdadero. No somos más que agua pero necesitamos solidificarnos y allí viene el problema: Nos conformamos.

María ha dit...

Una carta de amor que no tiene destinatario pero que cuando la escribió soñó desde sus vuelos y desde la ilusión.

Me ha encantado esta entrada, Miguel.

Un beso.

María ha dit...

¿Sabes lo que estaba pensando cuento te leía MIGUEL?

Qué yo hago lo mismo que tu protagonista y os escribo cartas de amor a todos cada vez que escribo una entrada desde mi despacho... sólo que en lugar de meterla en un sobre y lanzarla al correo a una dirección desconocida, la cuelgo aquí... y ¡¡fíjate!! en realidad es parecido, nunca sé quien va a leer mis cartas jajaja

Todos tenemos en la cabeza algún amor imaginario cuando escribimos... de una manera u otra siempre es así.



Ha sido bonito MIGUEL pero...jajaja un consejo... ni se te ocurra escribirle a tu amor imaginario lo de las perlas, ni lo de las montañas por favoooor jajajaja



Un beso grande y feliz noche.

Marinel ha dit...

Un amor nacido de la invención cuyo destino es incierto.
Quizá es que el único destino posible fuese su mente,esa ilusionante manera de romper la realidad con el deseo intangible de amar algo etéreo.
Besos,Miguel.

Novicia Dalila ha dit...

Es posible escribir una carta de amor sin tener una persona real que la inspire? A mí me sería imposible, la verdad.

Un beso, Miguel

Joselu ha dit...

Es enternecedora esa manifestación de amor entre un sesentón y una mujer treinta años menor que él, aunque no exista sino en la fantasía. Hubo una película titulada Candilejas de Chaplin en que también había un amor entre un payaso tal vez sesentón y una muchacha a la que adoraba, y que al final favorece que ésta se una a un muchacho también joven. Los sentimientos de personas mayores suelen ser objeto de cierto sarcasmo, más si se dirigen hacia muchachas o treinteañeras, pero en tu cuento, que se lee con mucho interés, salvo el final, ese "Amor falso, amor sin dirección (se lamentó)", que deja desmontada la intensidad del relato que es verdaderamente intenso, porque en el fondo el autor del relato no se ha atrevido a poner realmente una dirección y un nombre. Tal vez sea el mismo planteamiento generoso de Candilejas en que el sesentón ha de renunciar, lo que es verdaderamente comprensible, pero en un relato como en los sueños, un poco de ácido clorhídrico es estimulante, aunque sea totalmente incorrecto políticamente.

Muy bueno, Miguel.

V ha dit...

Me has recordado la canción esta de a dónde irán los besos.

Supongo que aunque su carta no fuese a ninguna parte, al menos no se la quedó dentro.

Menos es nada.

La pena es que andando el mundo tan escaso de amor, haya personas que tengan tanto y supuestamente nadie que lo quiera. Es triste si lo piensas...

Un beso, Miguel, me ha gustado un montón el cuento, la verdad :):):)


p.s. JOSELU. Leyéndote a ti me he acordado de esto otro. Besis para ti también, ya que estoy :D

Angie ha dit...

El que no vaya dirigida a nadie en concreto - que no sé si me lo creo- no quiere decir que no sea una carta de amor verdadero. es posible que incluso sea más sincera que las que van dirigidas a alguien en particular.

Lo que menos me ha gustado es que ese amor imaginario tenga que ser una mujer rubia, joven y guapa, a mí, ahí, el tipo me ha dejado de interesar un poco, ¿no habría otrsa cualidades más románticas relacionadas con el amor que la atracción física?.

Te diré que yo todavía intercambio cartas de puño y letra con una amiga de Cambridge, que en su día fue mi casera y cuya amistad llega hasta hoy.

El hecho de echar una carta al correo dirigida a nadie me recuerda las que yo escribí y eché al correo para los Reyes Magos cuado mi hijo era pequeño. Todos los años soltábamos una en el buzón de correos y siempre me preguntaba qué diría el cartero que cogiese aquello.

Por lo que respecta a cartas de amor, yo misma he escrito unas cuantas y también me las han escrito. Al ser de Inglés he sido un poco Angie viajera.

Besos, Miguel.

Miguel ha dit...

Toro: Pues es verdad. Sería una manera de regalar una ilusión.

Lore: El sueño de amor no creo que se haya perdido, alguien lo encontrará.

Perséfone: Fueron lanzadas al viento de su deseo...

Doctormente: Cuando el amor se solidifica es cuando pueden surgir las decepciones.

María: Es que él buscaba a un amor, que en realidad solo existe en su imaginación. No en la realidad.

María: Es verdad, a mí me pasa algo parecido. Lanzo cartas de amor en la red. Eso es lo que hago. Como tú.

Marinel: Podría ser que en el fondo el amor lo tuviera escondido en su mente y no lograra darle forma.

Novi: Es que hay gente para todo, hasta para escribirle a nadie.

Joselu: Pero es que, Alejandra, ese nombre que le puso con todo el cariño del mundo el escritor de cartas de amor, no existe. Ni ha existido jamás. Lo que existe es un deseo amoroso triste y sin dirección (como la carta) que le lleva a falsear la realidad y darse de bruces con la realidad. El amor puede llegar a ser muy crudo.

V: Puede uno dedicarse a dar amor a ciegas, a falta de otra cosa.

Angie: La verdad es que sobre gustos los hay de todos los colores, pero puestos a idealizar siempre se busca un arquetipo. Y aunque también le gustan las morenas, pensó que rubia, mejor. Lo que sí no cambiaría nunca es la juventud de su compañera. Es una obsesión. Y por ello, no hace más que echar cartas sin dirección a un buzón. Alejandra le puede esperar en el mundo de los sueños, solo allí la puede encontrar.

Belén ha dit...

Pues es una pena eso de que no sea para nadie... más que nada porque creo que todo el mundo debería tener a alguien a quien dirigir sus cartas de amor...

Besicos

MAR ha dit...

Es bonito¡ lo platónico tiene lo bueno,que nunca te dirán: NO¡ por eso,porque es platónico...
Me ha gustado mucho.
Besos.

Lourdes ha dit...

Ah, los amores platónicos...
Mientras no la lea quien no debe y haya malentendidos luego, todo irá bien. :)
jejejej
Qué? Me he cargao la magia, no?
jajajajajaaj


Besos, Miguel!!

Yolanda ha dit...

Miguel, escribir cartas de amor es un ejercicio arriesgado. Si el destinatario existe, hay que tener cuidado de no excederse en el azúcar, compañero inevitable de este tipo de misivas. Si es imaginario, no hay más límites que los que uno se impone. Si se echan en un buzón, a saber en qué manos caerán... Fíjate lo bonita que era la canción de Cecilia "Un ramito de violetas", por ejemplo. Y no sé muchos detalles, pero creo que hay o ha habido alguna vez un concurso de cartas de amor en el que los participantes eran reclusos exclusivamente.
Hombre mayor enamorado de una chica joven es un clásico con mil variantes. Una prima mía tuvo una relación así que fue bien hasta que se entrometiron los hijos de él, les hicieron la vida imposible y tuvieron que dejarlo. Mi prima aún no lo ha superado, a pesar del tiempo transcurrido.
Un abrazo, colega.

Diego ha dit...

O amor a la humanidad, a todo el mundo...

¿Qué sería de nosotros sin fantasías? Llevarlas a cabo ya es otro cantar.
Un abrazo

Miguel ha dit...

Belén: Sí, pero a veces ese alguien es un ser imaginario.

Mar: El amor platónico es lo que tiene.

Lou: La magia está en la creencia firme de que nuestros pensamientos nunca quedan en la nada.

Yolanda: Por eso, para evitar malentendidos el amor falso es una buena terapia. Pero yo no la aconsejo.

Diego: Pues yo creo que solo con soñar ya basta.

cristal ha dit...

Está claro que uno necesita ilusiones para poder vivir, pero tu amigo no es muy original que se diga siendo sesentón y soñando con una mujer treinta años más joven que él, rubia y guapa. Supongo que le dará igual que sea inteligente, simpática o cariñosa. Total eso son cosas que no tienen ninguna importancia, frente a lo que supone la juventud y la belleza.

Un abrazo, Miguel.

Miguel ha dit...

Cristal: Es lo que tiene el amor, que entra por los ojos y solo se consolida cuando se conoce a la otra persona. Pero el amor platónico no quiere conocerla. Sólo soñarla.

Gemma ha dit...

Pero no es falsa del todo mientras alimente su anhelo...

Que insista por Dios! que hay carteros muy intuitivos e incluso que llaman dos veces...cualquier Alejandra la hubiese recibido si esa carta hubiese llegado a las manos de un cartero platónico...

Anda dile al letrado que la meta en el buzón convencido de que en correos tienen un protocolo platónico intuitivo... :D

Un beso!

Vane ha dit...

Deseo, sueño de amor, aún sin destinatario...
A mí me sigue gustando eso de escribir cartas "tradicionales", la ilusión que hace cuando abres el buzón y ves algo así!
Besines

Miguel ha dit...

Gemma: Ya veo, eres una soñadora...

Vane: Hay buzones "normales" y hay otros buzones somnolientos.

Gemma ha dit...

Si eh? :D

Ya te encuentras mejor?

Miguel ha dit...

Gemma: Estoy mejor. Gracias. Pero no me acabo de quitar el catarro del todo. Llevo tres frascos de jarabe y aún tengo tos, pero sí, estoy mejor. Y eso, es bonito soñar ¿no?

Raúl ha dit...

Eso acabará en esquizofrenia, Miguel.

Sonrío.

Gemma ha dit...

Claro que es bonito, defendemos ideales y de ese modo, alentamos sensaciones que estimulan la realidad.

Tres frascos...qué paciencia :D

Little ha dit...

¡Qué fallo! Igual quien la recibió se enamoró de las palabras.

Miguel ha dit...

Raúl: El amor, muchas veces, es esquizofrénico.

Gemma: Pues sí. qué paciencia... pero ya se me está acabando. la paciencia y el tercer frasco. Ahora no me voy a comprar otro. A ver qué pasa.
Seguimos soñando, Gemma.

Little: A lo mejor... pero lo dudo. Ese tipo de amores nunca so correspondidos. Se pierden en la nada...

marián ha dit...

Una lastima que no llevase dirección, la carta es preciosa , los amores platónicos, tienen la suerte de no perder la magia

Un beso

Miguel ha dit...

Marián: No podía tener dirección porque los amores falsos no tienen dirección...

Ana Márquez ha dit...

¡Magnífico! :-)

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