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Clase de tutoría


Hoy en la clase de tutoría (alumnos de segundo de ESO) hemos estado hablando de la personalidad. Les he hecho reflexionar sobre su personalidad. Mi propósito era que indagaran en su interior y que expusieran sus defectos y virtudes, a fin de cultivarlas o intentar mejorar en la medida de lo posible los defectos.
El resultado ha sido dispar, y casi en todos los casos, previsible.
Pero ha habido una niña, que da la casualidad que es la delegada, porque ha sido elegida democráticamente por sus compañeros, que me ha puesto algo que me gustaría comentar con vosotros y vosotras.
Cuando he cogido su hoja y he leído lo que respondía a la pregunta propuesta, me he quedado sorprendido. Ha reseñado que uno de sus mayores defectos es que es demasiado buena persona.
Yo, cuando lo he visto, lo he corroborado. Sí, es un encanto de niña. Es muy buena persona. Pero yo quitaría el “demasiado”, porque nunca una cualidad puede resultar excesiva. Pero inmediatamente me he dado cuenta que esto lo había colocado en el apartado de defectos y no en el de virtudes. Enseguida la he llamado a mi mesa. Quería que me aclarara el asunto. Por qué había puesto que ser demasiado buena persona lo consideraba un defecto. Y ella, muy resuelta, me ha dicho que como todos saben que ella nunca se enfada y que siempre ayuda a todos, los compañeros no hacen más que pedirle cosas aprovechándose de su bondad. Ella me decía que a veces le daba la impresión de que más que buena persona era boba. Y que le gustaría tener un poco más de mal genio. Para que me tuvieran un poco de miedo, me decía.
Yo le he contestado que la línea entre hacer el bobo y hacer el bien estaba bien clara. Las personas bondadosas tienen que saber decir “no” a lo que no conviene. Las otras, las bobas, no saben discernir entre lo que les conviene y lo que no, y se les puede manipular. Pero yo le he dicho que no era este su caso. Que a ella nadie la manipulaba. Simplemente, y en eso tiene razón, en clase la tienen como aquella compañera que en cualquier momento les puede ayudar en los ejercicios, o en aclarar algún tema, o contarle sus penas o alegrías, porque confían en ella. Ya lo he dicho, es un encanto de niña.
Después de charlar conmigo ha esbozado una sonrisa y creo que me ha comprendido. Pero yo me he quedado pensando. Y ya casi me asalta la duda. ¿Tendrá un límite la bondad? ¿Tendrá razón mi alumna al decir que es demasiado buena persona…?

30 comentaris:

Lourdes ha dit...

Bueno, a veces decimos eso de "de tan bueno que eres, eres tonto". Precisamente por eso, porque hay quien no sabe decir que "no". Un problemilla grande, la verdad.
Teniendo en cuenta que tiene muy pocos años, igual cuando cumpla alguno más, pues le sale el geniecillo, ¿no?
Digo yo... Y eso espero, porque tal y como está el mundo... :)

De todas formas, yo tb era de prestar siempre mis apuntes, mis ejercicios y de estar siempre para todo y para todos. Pero fíjate qué cosas, yo nunca me consideré "demasiado" buena persona.
Vamos, ni siquiera buena persona a secas, así que...


Besos, Miguel!!

Joselu ha dit...

Sí, tiene razón tu alumna. Para que te respeten en el entramado social, hay que saber decir que no, y hacerlo. El conjunto tiende interesadamente a aprovecharse de quien no expresa sus condiciones y no pone límites. Hay gente decente que no se aprovecha, pero el ciudadano medio tiende a navegar cómodamente a merced de las fuerzas dominantes. Y si alguien hace la tarea ¿para qué intervenir? Además luego estas "buenas personas" tienden a generar hábitos en los que reciben sus beneficios y terminan por sentirse obligados a satisfacer lo que los demás quieren de ellos. Cuando dicen un día que no, es más complicado que para otra persona, y recibirán más palos. Si se ha dicho veinte veces sí ¿cómo decir que no? ¿cómo no despertar la agresividad de quienes consideran un derecho el que otro trabaje para ellos? La gente es potencialmente buena, pero también es -somos- muy interesados. Tiene razón esta muchacha. Debería aprender a ser más "hija de puta". La respetarían más. Un abrazo.

Vane ha dit...

Ser demasiado buena persona no es ningún defecto, pero claro está, a veces se peca de "tonto" y la gente se aprovecha.
Hay que aprender a decir que no en el momento preciso, pero nunca hay que perder esa bondad.
Besines

LOLI ha dit...

De verdad Miguel que cada vez me pienso mas el cambiar mi niño a tu instituto,me encanta como te implicas,comO te preocupas por los alumnos.

Creo que ser buena persona l tendríamos que ser todos y así no tendríamos que plantearnos las preguntas.

Estoy un poco espesa perdona pero aun tengo el susto en el cuerpo .

Un besazo gigante.

Diana Puig ha dit...

Pienso que ser demasiado buena puede acarrearle frustración a la persona como es el caso. No saber decir que no porque te sabe mal, hacer algo que no te gusta para no defraudar, tener responsabilidades que no te tocan pero que eres incapaz de controlar...etc...
Creo que la persona que es muy buena tiene que aprender a no tolerar todo a valorarse a sí misma, tiene que aprender a cuidarse y comprenderse, pero sobre todo aceptarse para después poder sentirse bien aún haciendo lo que a otros no les parece bien.
Tu alumna necesita crecer como persona sin perder esas cualidades que le hacen especial y racionar realmente quién le quiere por lo que es y no por lo que pueden conseguir de ella.
Si creo que la bondad en según que casos tiene que tener un límite.
Un abrazo amigo.
didi.

EL RACONET DE MANOLO ha dit...

Miguel, me haces pensar con tu post y no quiero pecar de falsa modestia pero la verdad es que veo un poco mi reflejo en tu alumna a pesar de tener mis añitos. Soy una persona que me cuesta mucho decir que no e intento siempre atender las demandas de la gente que me rodea y reconozco que en ocasiones debería haber dicho que no (alguna vez lo he hecho pero me cuesta mucho). Personalmente no por ello me siento ni manipulado, ni considero que nadie se aprovecha de mi, ni me considero bobo, ni pienso que no se me respete. Cuando uno hace las cosas agusto, porque le salen de dentro, porque no le importa ayudar al otro, no creo que esa persona sea boba ni se deba sentir mal, el que se debe sentir mal y al que le llegará su "san martin" es al que quiere aprovecharse de esa virtud de las personas que tiene al lado.

Novicia Dalila ha dit...

Yo creo que la bondad debe tener un límite, como todo. Es posible que algunos de sus compañeros, amigos, hermanos, etc, se aprovechen de la buena predisposición de esa niña, y también es posible que ella, en "su papel", sabiendo lo que se espera de ella, no sea capaz de decir "no" aunque lo desee, por no arruinar su imagen, por no decepcionar, por hacer lo que se espera de ella.
En el momento en que esas personas no están a gusto con esa cualidad suya, ésta se convierte en lastre, y ya no es buena.
Espero que tu alumna en el futuro, cuando madure más, cuando sea adulta, sea capaz de ser buena persona sin perjudicarse a sí misma, para que pueda ser feliz en su bondad sin perjudicarse.

Un beso, Miguel

TORO SALVAJE ha dit...

Me temo que algo de razón lleva esa niña.

Hay demasiado aprovechado.

Saludos.

Vanessa ha dit...

Creo q tu alumna tenía razón, no se puede ser "demasiado buena persona" hoy en día, porque si no se aprovechan. Además si hay tan pocas buenas personas por algo será no? Supongo que será el instinto de supervivencia que nos está llevando a eso...
Besos!

cristal ha dit...

Pienso que has hecho muy bien en aclararle el límite que existe entre ser bueno y tonto. Es muy importante saber decir no, cuando vemos que se quieren aprovechar de nosotros, o nos intentan manipular.

Me ha gustado mucho como has contado esta experiencia vivida en el aula. Es evidente que tu alumna es una buena persona y tú pareces ser un excelente profesor.

Un abrazo.

Miguel ha dit...

Lourdes: Yo conozco a esta niña y casi me atrevo a decir que cuando será mayor, será igual, porque tiene una bondad encima de ella que es una maravilla.

Joselu: La verdad es que tienes razón. Por desgracia la escala de valores en esta nuestra sociedad está invertida y al "hijo de puta" le llaman avispado, listo, espabilado y algunos, hasta inteligente. Y el que va de cara a la vida y da sin esperar que le den, es decir el que es una buena persona, a ése le llaman bobo. Y esto es así. Tiene razón la niña. No se puede ser demasiado bueno en esta sociedad atroz que tenemos. Pero luego viene la catadura moral de cada cual, y su conciencia...
Otra cosa es el planteamiento que yo le dije de saber decir no. Que eso es otro tema. Se puede decir no sin dejar de ser buena persona. Porque lo contrario sería caer en la esclavitud, y tampoco se trata de eso.

Vane: Nunca, nuca se debe perder la bondad. El mundo sería mucho mejor si esto fuera así.

Loli: Claro que lo que buscamos son buenas personas. ¿Quién no? Lo malo es si las buscamos para aprovecharnos de ellas.

Didi: Pues yo pienso que la bondad bien entendida no tiene que tener límite. Y he dicho bien entendida. Es decir, sabiendo poner límites. Decir no cuando sea necesario. Y cuando la prudencia te dice que determinada tarea se escapa de tus atribuciones o facultades. Pero por lo demás, nunca está demás ser buena persona.

Manolo: Tienes toda la razón del mundo. No cambies nunca. Te conozco desde hace tiempo y sé que tú eres una buena persona. Y como anécdota te diré que cuando le pregunté a Roser (ya sabes, la jefa de estudios) el primer año que estaba en el instituto y no conocía a la gente, si sabía de alguien que podía llevar a Marta a Castellón, no lo dudó ni un instante, y me dijo que Manolo era la persona de más confianza del instituto. Y tenía razón.

Novi: Yo, es que creo que la bondad no es mala nunca. Lo que es malo es la falta de prudencia, es decir, no calibrar bien nuestras capacidades y aceptar encargos o favores que no son atribuciones nuestras porque no están a nuestro alcance, pero por lo demás, cuanto mejor persona es uno, mejor.

Toro Salvaje: Ella lleva razón en tanto en cuanto no debe dejar que la manipulen, pero en cuanto que la bondad sea un defecto, aquí no estoy de acuerdo.

Vanessa: Es verdad, me da pena admitirlo, pero llevas razón, la vida nos enseña,y lo que nos enseña es que no se puede ser buena persona, porque ese no es el camino del triunfo, el que triunfa es el aprovechado. Una pena.

Cristal: Gracias por tu comentario. Yo creo que mi alumna seguirá siendo como es. Espero que no cambie. Pero no estaría mal que de vez en cuando marque su territorio...

Miguel ha dit...
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Temujin ha dit...

Creo que la bondad es una virtud y nunca se convierte en defecto. El defecto lo tienen quienes abusan de la bondad, la diferencia es que esta niña sera feliz y los otros nunca sabrán nada.

Yolanda ha dit...

Es muy triste llegar a la conclusión de que hay que ser un poco cabrón para que te respeten, pero por desgracia creo que es cierto. La gente tiende (tendemos, para qué engañarnos) a abusar de quienes nunca dicen NO. Yo soy una de ellos, a mis años aún no tengo aprendida la lección, la famosa "asertividad": me da miedo negarme a ciertas cosas, no sé enfrentarme a algunas personas para defender mis ideas. Los demás, salvo excepciones, dicen que soy un sol, pero morderme la lengua tiene un alto precio. Quizá mi repentina e injustificada subida de tensión tenga su raíz en cosas así, aparentemente tontas y sin importancia. Tragar con lo que nos gusta se convierte en un veneno, pero nos han enseñado (a mí al menos) a ser cariñosos, atentos, educados, bondadosos... cueste lo que cueste. Ser sacrificado es (o era) una gran virtud: la madre abnegada e infatigable, la hija perfecta, asquerosamente responsable, la trabajadora sumisa, la compañera siempre dispuesta a echar una mano... Los maestros tememos ser demasiado bondadosos para que nuestros alumnos no nos tomen por el pito del sereno, pero en realidad un profesor serio e intransigente no despierta forzosamente respeto, sino rechazo. Se puede mantener un clima de trabajo y armonía, como creo que es tu caso, sin ser un sargento de semana a todas horas. A veces hay que ponerse serio, claro, pero eso no implica ser borde, antipático y malintencionado. Los chavales detectan rápidamente cuándo un profesor es bueno sin necesidad de ser tonto, y me refiero a "bueno" en su doble sentido. ¿Recuerdas aquella época, no muy lejana, en la que pretendieron recuperar la tarima en la clase para imponer respeto desde el estrado? Menudo destino, como si la autoridad dependiera de la altura...
Ojalá tu alumna no cambie. Que aprenda a decir "no", por supuesto, pero sin renunciar a su bondad natural.
Un fuerte abrazo, colega.

María ha dit...

Yo no sé si soy o no buena persona, MIGUEL,

desde luego lo intento, pero sí que comprendo a tu alumna y sus dudas. A mi también me cuesta decir NO, he sentido que la gente confunde la velocidad con el tocino y me he preguntado mil veces, por qué no soy capaz de dar un buen grito y decir ¡¡hasta aquí!!

Pero... cuando se me pasa la rabia, pienso que en realidad, con todo y con eso, estoy más a gusto así, intentando seguir siendo una buena persona y... aprendiendo a bandear temporales, sin que me lleven por delante... Del un besito de mi parte a ese cielo :-)


Y otro grande para ti, MIGUEL ¡¡ good night !!

Recuerdos perdidos ha dit...

Esa alumna es muy madura para estar en 2º de la ESO, que la pasen a 4º por lo menos. Saludos.

Belén ha dit...

Lo malo es que en la sociedad en la que nos movemos lo de ser buena persona es algo negativo, no por el hecho en si, si no porque le van a dar por todos los lados...

Besicos

cactus girl ha dit...

Yo creo que lo que nos define, nuestros rasgos personales no tienen límite y no creo que la bondad tampoco. Otra cosa es que los demás no lo sepan ver o utilicen esa bondad suya para aprovecharse de ella. Pero eso es ya problema de los demás, no???

Un besete

María ha dit...

Miguel, ¡cómo me hubiera gustado que hubieses sido tú mi profesor cuando era joven! me gusta mucho como das las clases, tan humanas, cordiales, y qué buenos consejos das, como en el caso de esta niña buena persona, qué bien le han hecho tus palabras.

Es cierto, parece que de las buenas personas se ríe y se aprovecha la gente, pero a pesar de todo, es mejor ser buena persona que no un mal bicho.

A mi hija la intento inculcar el valor del respeto, y de buena gente, y veo que lo he conseguido porque es muy buena persona, ya que todos sus compañeros la llaman para preguntarla cosas que no entienden, la quieren mucho, y me alegro que así sea.

Un beso, Miguel

Miguel ha dit...

Temujin: Pues te voy a dar la razón. Yo creo que esta niña es feliz. Los otros, los que se aprovechan de ella, en el fondo la envidian.

Yolanda: Enriquecedor comentario el tuyo. Yo te diré que igual que me pides que le diga a mi alumna que no cambie, te digo a ti que no cambies. No creo que haya profesores/as que sean demasiado buenos, siempre y cuando sepan ganarse el respeto.

María: Hay que calibrar y saber discernir entre lo conveniente y lo que no procede (esto es lo que le dije yo a mi alumna) y obrar en consecuencia. Y si hay que decir no, pues se dice y ya está. Pero yo he comprobado que siempre estoy más a gusto conmigo mismo cuando digo si... ¿por qué será...?

Recuerdos Perdidos: ¡Pobre alumna si me la ponen con los de cuarto...! con lo inmadura que es, pese a lo que dice... Cuando madure, a lo mejor se dará cuenta de que es una persona virtuosa, aunque creo que ya lo intuye.

Belén: Esea misma era la duda de mi alumna... que yo traté de hacerle comprender.

Cactus Girl: Claro esa es la cuestión, que el problema, el defecto, es de quien no sabe apreciar la bondad.

María: Gracias por tus palabras. Siempre es gratificante que te digan cosas como la que me has dicho. En otro oreden de cosas, dile a tu hija que siga así, que no cambie, que la bondad es el mejor de los caminos para ser feliz.

Luis Antonio ha dit...

Además de buenos hay que ser inteligentes para discernir entre los que se aprovechan o no.Saber poner límites a los que intentan abusar de la bondad es el tipo de inteligencia a la que me refiero.

Un abrazo

Miguel ha dit...

Luís Antonio: Estoy totalmente de acuerdo contigo. La intelegigencia se basa precisamente en esto que tu dices.

LOLI ha dit...

No he dicho que busquemos buenas personas sino que todos tendriamos que serlo ;)
UN BESAZO

LOLI ha dit...
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LOLI ha dit...

ME SALIÓ DOBLE!!Perdón ;)

Miguel ha dit...

Loli: Eso, eso es lo que tendría que ser, pero... las buenas personas no abundan.

Luis Antonio ha dit...

Me resulta tremendamente familiar todo lo que explicas de la clase de tutoría...Tu alumna tiene razón y se supone que en el futuro actuará en consecuencia. Todo depende de ella.

Miguel ha dit...

Luís Antonio: La vida, la verdad es que nos hace abrir mucho los ojos. Y a veces, no nos permite ejercer de buenas personas.

Roodschild, Matías ha dit...
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Roodschild, Matías ha dit...

Hola a todos, lei el articulo porque buscaba en internet "el defecto de ser bueno".

Esto entro a mi cabeza cuando empece a notar que no soy una persona atractiva para las mujeres ya que tengo marcada la etiqueta de "persona buena", aquella persona que siempre te saluda bien, nunca esta de mal humor, y cuando lo esta.. parece que lo dice en broma, esa persona soy yo.
Comence a tomarlo como un defecto mas que una virtud hace aproximadamente unos meses, "porque las personas buenas son aburridas", cuando tengo alguna novia, noto que la relación se torna aburrida porque no discutimos, porque no peleamos, porque me comporto bien y doy mucha confianza y seguridad en la otra persona, cuando esto inconcintemente es percibido por la otra persona esta descuida la relación.

Otro problema vinculado con la bondad, es que al salir a bailar o al estar en una fiesta, nadie desea salir con el chico bueno, porque este será educado y no tratara de realizar nada fuera de lugar contigo.

lo mas divertido del asunto es que no me considero una buena persona,
es como el dicho "los calladitos son los peores", nadie espera que ellos hagan algo, a su vez nadie sabe los que les pasa por la cabeza, como te sorprendio tu alumna.

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