-Don Manuel, ¿por qué no se compra usted una tele nueva?
La señora de la limpieza decía esto mientras quitaba el polvo
al viejo televisor que presidía la salita de estar de la casa de don Manuel.
La tele de don Manuel era una tele vieja. Pudiera ser que
tuviera treinta años. Tal vez más.
-Una tele de esas de plasma, digo. Que se sienta uno a ver la
tele y parece que esté en el cine…
Don Manuel se quedó mirando su vetusto aparato de tele… y
decidió comprarse uno nuevo.
-Me has convencido Carmencita, esta tarde iré al centro a ver
si me compro un televisor de esos.
-Hará usted bien don Manuel. Verá como no se arrepentirá.
Don Manuel fue al centro. Después de un buen rodeo dio con
una casa de electrodomésticos.
Entró.
Al cabo de quince minutos ya había cerrado el trato. Se
compró un magnífico televisor que mañana por la tarde tendría instalado en su
casa tal como le prometió el empleado.
Al día siguiente, puntual, llegó el técnico y le instaló el
televisor. Le explicó muy rápido el funcionamiento del aparato. Y le dio un
manual con las instrucciones. Don Manuel, que no se había enterado casi de
nada, solo de poner en marcha el aparato, cambiar canales y apagarlo, se sintió
tranquilizado cuando tuvo el mamotreto del manual del usuario del televisor en
su mano.
El técnico se fue y él se quedó solo frente al flamante televisor.
Lo enchufó. ¡Zas! A la primera. Y cambió de canal. De
maravilla. Bien. Ahora iba a sentarse y, con calma iba a desmenuzar las mil prestaciones
y aplicaciones que tenía aquel aparato que parecía había salido de una película
de ciencia ficción.
Primero quería echar una ojeada a todo sin pararse en nada en
concreto. Luego ya se vería.
A veces, había cosas que se las saltaba directamente porque
no las entendía. Pero hubo algo que le llamó la atención y se paró a ver qué
era aquello.
Eran dos teclas gemelas. En una ponía DA y en la otra, DS.
Empezó por la DA, eran las iniciales de “Día Antes”. “Si
pulsa usted esta tecla tendrá al instante la programación que justo hace 24
horas se estaba emitiendo”
Le pareció interesante. Y muy práctica. Así si un día no
podía ver algún programa, le daba al botón, y todo resuelto. Un gran adelanto.
Don Manuel empezaba a estar verdaderamente satisfecho de su compra.
Bien, ahora pasó a ver qué era eso de DS.
Continuará....

